lunes, 18 de septiembre de 2017

Al norte del miedo y otras aplicaciones



El mundo se descubre por medio de uno.
para hablar de ti es preciso
situarse al norte del miedo
y otras aplicaciones, 
el futuro es una hoja en blanco
cuyo filo depura el sueño del poeta,
también es necesario apartar la careta
y quedarse un rato desnudo 
en los mares más agitados de tus ojos,
alguien detenta los míos,
allí aumentan los bosques
y paren las estrellas,
contigo soy todo lo junto al suelo,
lo que detenta el cielo,
dispensador de luz y fosa, 
alguien mas aloja mi vocablo
con desapacible secreto,
mientras el corazón se apega al rumbo,
como el reloj a la espera,
¿quién dirá frontalmente tu nombre?
esta es tu cara y esta tu alma
la prosaica adhesión del espejo
en el estupefepacto cielo,
yo estoy donde mi oído está
ahora yo soy una ligadura con puntillo
tú acudes a mi voz con impulso azul 
tú estás en tu boca,
con vivaz sabor a excusa,
eres lo remoto y lo interno
lo que nos juntó y nos libera. 







 





 

domingo, 17 de septiembre de 2017

Entre lomas y muslos



Me permito algo de la luz del aire
es evidente lo que hace el tiempo
mientras aún estoy pensando
he aquí mis propios lindes,
toda perfección gotea por tu ropa,
eres igual que la luz en su gesto de ofrenda, 
la abundancia de la tierra se suelta
sobre el universo de tu cuerpo,
como reluce tu rostro sin azar,
como se enciende el amanecer de tu mirada
lo que he anotado a dos dedos de tu boca 
lo leí en la piel de tu cintura,
has traspasado luchas y muerte
perdura, perduras en tu sonrisa ávida
esto que se abre soy yo
entre lomas y muslos
quiero oír sólo esa herida
no puedo esconderme de mi,
la humildad crece entre flores y hierbas,
entre el pigmento jugoso del roble,
con el aliento claro y los ojos fértiles.  
Con temblores y dolores llega la primavera,
el día cabe en la mariposa que cabe en tu mano,
dedos de hogaza para la merienda,  
mis poros sorben la leche azucarada de sus labios,
aún no puedo cosechar arco iris,
pero sí perdurar en tu soltura
mi capacidad de asombro juega con mi infancia,
tu silencio me invoca de una manera diferente,
sustancia de piel, de túnica, de refugio, 
al calor de los cuerpos hacemos la vida.


                             Imagen de la red










viernes, 8 de septiembre de 2017

Elixir




La miel no está en el panal
sino en el impulso de la tierra
por ser aire, flor, obrera.
La luna llena abraza los torsos,
despeja las incógnitas, se ríe
setiembre corola de simple geología
con sabor de boldo y menta. 
Mi vida, tú, con los pies dibujas
el equilibrio de nuestros labios,
infundes tu aliento alcalino, 
ven, pon tus oídos en la eterna piel del agua
mientras tu mirada flagrante avanza
con la entereza salvada del aire, 
la voluntad color de tus ojos
atrapa el pulso de la noche,
pero no es pulso ni noche
sino la aclamación de nuestras venas,


la tierra piruetea en una reiteración de fuego,
en tus manos descubiertas
cabe la felicidad que soy
y el infinito acurrucado olor de orquídea,
dialogamos con las bocas adheridas,
le proveemos a nuestros huesos espasmos inocentes,
siempre llevas en la lengua el gps 
como los pájaros la brújula magnética
cerebro alado y libre,
y las cosas amables como el ahora
que quiebran la sed en un flexible ritmo,
pero tu gps no viene de un satélite, ni dos, ni tres,
sino desde el mismo centro del universo,
que da principio al inminente capullo de la conciencia,
textura de pan, agua y tierra así es el amor
anidando en los trashumantes resquicios de la luz
elixir de la vida sin fin, así de innumerable me siento.



                             Imagen de la red




 




 



martes, 29 de agosto de 2017

Germinación





Foránea es la realidad,
sin embargo es presente,
la viva descripción de mi enigma,
no hay un solo poro seco del ayer,
se anaranja el cabello joven sobre sus clavículas,
y la tarde en brasa no tiene desconfianza
de la luz que a pocos se va enterrando,
cara a cara tejiendo las miradas con los dedos,
son largos los suspiros del ahora
empujados por plácidas colinas,
conducimos la germinación
con las espaldas ceñidas
que nada poseen de pasado, 
nuestros pasos no han elegido ningún camino
cuando pisan el polvo que se expande,
rotonda fuerte, Pilar de hierro,
alegría sobre amplios impulsos,
versos gotas de mi sangre
sin que sepa porque se dan
damos limpias las venas inapelables,
en su regreso al barro 
ya no brega el hambre
ingiere de nuestras palmas cada acto de amor,
cada gesto con el que inventamos el campo
y nos hacemos y repetimos no por repetir
sino por hacernos mas allá de todo aquí. 










 


domingo, 27 de agosto de 2017

Calor de sangre




El día se arroja a la sombra
despacio, despacio,casi en silencio, el día se arroja,
escucho a los grillos, a lo lejos
empeñados en secundar al segundero,
yo obstinado en la miel del cosmos,
en el sabor del agua y en la primitiva inocencia,
también ingiero el barroco belga.
¡Oh pizca de rocío!, tan limpia 
como el aliento de la menta,
sabes que no te puedo ver de cerca,
has desatado tus ojos
para que sople el viento,
Porque no te tuve, 
sé que eres la certeza que me implosiona
y lanza hasta la espina del alba,
hasta el constante cambio,
sólo de ti procedo y a ti llego,
mi felicidad no viene de la seguridad
sino de la verdad que se abre en mis dedos,
averíguame en mis manos
e irrúmpeme con tus labios terrestres
para aludir el olor del cielo,
el calor de la sangre,
el cuerpo es un escudo que agujereo
con la sutil saliva de la desnudez
sobre una sábana de hierbas,
tu piel esparce su caudal
en los gemidos de una luz rasgada
que abraza el cuerpo de la noche,
ni tú ni yo somos polvo que se hace polvo
mientras la ternura sea inmortal.















jueves, 24 de agosto de 2017

Oda al amor de la flor y el hombre



Como chispas que saltan desde una paleta inmensa,
persicayas, nicodianas, agapanthus,
el color es, para que no peligre la ternura,
la lluvia lleva consigo filamentos astrales,
a ti flor que desde la frondosidad tu rostro alzas
y me donas el hombre que me falta,
desde la próspera patria vida, flor, esperanza,
son de ti, las obreras, la miel de la mesa,
que ninguna mano te extinga,
en la fecundidad progresa el tiempo,
eres flor, nuestra capacidad contra el páramo,
contra el desierto del alma.
En una danza entre los pétalos y el sol,
de la mañana a la noche,
oh girasol, oh energía,
como nos entendemos los dos sin vocablos vanos,
como se amarilla la voz del amor,
onagra nocturna, tonificado tras el brillo de tu nombre
entre verdes y brillantes helechos volantes,
agua, luz, calor, capullo perspicaz,
lisianthum crucial, por tu corola destilas sangre,
seguro estoy tras tus pasos,
absorto tras el clamor de tus ojos,
aliums, aliums eres el sonido en cuyo olor amanece,
en ti se contrajo el lila y el mundo,
salimos de la mano a la humedad diurna,
y el efecto cariño se propaga a los confines.
Tú camas, olor extendido por las grietas del aire
estás hecha para nacer de nuevo,                                          
dalias coloridas que reparan la vista,
la expresión y la sintaxis,
lavandas que purifican la sustancia,
salvias perfectamente moradas,
floreciendo hasta que el frío lo impida,
clematis trepadora, oh dulce cohete,
acónito hermoso y venenoso,
seductora contradicción,
lirios dorados espléndidos,
grano del viento que sopla mi inquietud.
Una flor y un hombre se amaron
en la amplitud de la tierra,
bajo la intensa luz de semillas y brotes
con el sabor de la infancia,
de los jardines visibles,
alba vidente nutrida desde los pechos
por los líquidos del barro,
oh flor, descarga y colibrí,
en tu sonrisa se levanta el día
y la mariposa aletea la senda,
oh flor, progresas a la luz de la espesura,
en corolas resplandecientes,
menos mal que te revelaste a tiempo,
le has dado libertad al sol
para que encienda las raíces,
para que no se acabe 
el tono, la textura, la forma de los pétalos elegidos
que se vierten en mi corazón burbujeante.









 





miércoles, 23 de agosto de 2017

En Lima


En Lima la vida
es como un arbusto que se dejó de regar,
nadie pensó en un sitio para las flores,
pero si en las palabras que nos separan,
el indudable humo de la época cae sobre nosotros,
el aliento de la noche huele a blues del Mississippi
ejecutado por blancos pájaros sin alas,
en Lima la vida
es un golpe de plástico y aceite que lapida el mar,
su alcalinidad y su oleaje de gravedad pálida,
yo ya no lo llamo Pacífico, solo la costa que nos queda,
demás están las estaciones que nos demoran a nuestro destino
color gris de extremidades fotográficas.
Pero también está lo que me gusta anotar
pausadamente dentro de mi alma,
qué indumentaria, qué alegría asoma a la ventana
he visto a Lima suspirar en todos los idiomas,
en la sala de embarque de los aviones
lumbre de nuestra confianza de escape.
Aquí también hay algo, seguro que sí,
algo en los domingos profundos,
el aburrimiento citadino que dejamos caer de los hombros
para concebir el amor de naturaleza inaplazable,
no permitas que llegue el lunes, ni me des sosiego
hasta que seas tú concretamente invencible.




                                      Alessandro Fornero




  

Al norte del miedo y otras aplicaciones

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