jueves, 30 de enero de 2014

De que manera alucinante




Sabes mi trabajo es rudo

y mi cerebro se pone brusco

para sensibilizarme es un desafío 

que tu los haces sencillo,

y debo dar vida a otro yo mismo,

tengo varios escritos de puño y letra

algunos tienen manchones 

de ensalada de frutas y guisos

pero hechos con mucho amor

de hombre que no puede estar solo,

de que manera misteriosa y alucinante

defines lo que pasa y lo llamamos presente

como redefines los segmentos 

de mis vueltas alrededor del sol 

en la trayectoria elíptica 

de los sueños, de las vigilias.

Ese niño que hoy es viejo 

ese vetusto que hoy es niño

que quiere vivir cuanto sea posible

como recién llegado de cualquier rincón

que mira al suelo para perderse las estrellas

que intenta conexión desde el interno hacia lo externo

que con la intimidad  besa lo absoluto

y con claridad sabe que auxilias

porque enriqueces mi lugar con tu belleza.

supiste cosechar miel de mi metamorfosis aderezada

dándole alegría a mis huidas

convirtiendo la confianza en el último reducto 

para mi libertad y apartas de mi lozanía

la fórmula exacta del juzgador radical e inapelable.

de que manera misteriosa y alucinante

aprietas con tu vida mi madurez

esa mixtura de aridez y frialdad

a donde he llegado sin perseverar sin indagar

sin frugalidad, sin regatear, 

cuando en audiciones dulces y calladas

hago comparecer a los recuerdos

ese despliegue metafísico de entregas

esta superación del dónde, cuándo y qué,

entonces pienso en ti y mis perdidas se compensan.  


   








  







jueves, 23 de enero de 2014

Tomar el sol en silencio






Tus ojos son la buena compañía 

en el peregrinaje por la vida


son aliento y futuro

manantial fresco

que baja de los glaciares

e inunda las tierras bajas,

son juventud, imprudencia,


ilusión, ideal, capaces de amar,

son tus ojos como vuelo de paloma

sobre fértil jardín

como aprenderlo todo recién

como tomar el sol en silencio,

cuando el secreto del tú

se sale por los ojos nacientes,

tus cabellos son libres como el viento

que despeja tu semblante

de mejillas sencillas y honestas

rostro de avanzada vigorosa

que también se indigna

y se surca por duelo, 

tus dientes color de luna llena

en boca que no calla

lo que el corazón ordena

aunque no haya permiso

para amar como se ama,

y tus labios de besos

sedientos de justicia


que besan como pueblo,

como Dios, como humano,

tu hablar es alba

que se pinta en las paredes

de un corazón sin excusas,

tus manos trabajo y caricias

interminables luchas canción y son

a ti te quiero sin razón ni proporción

sin respuestas ni cuestión

por el solo hecho de ser quien eres. 



martes, 21 de enero de 2014

A tu edad



Cuando tenía tu edad también me enseñaban
que tenía la libertad, ergo, podía elegir a los representantes

claro, esto cuando me convirtiera en ciudadano

y los militares lo permitieran,

pero eso no era todo, este concepto de libertad

se materializaba en troqueles

de la casa que acuñaba la moneda,

mientras más metal pesaba en los bolsillos

mas libertad poseías, parece que las cosas

no cambiaron mucho desde entonces.

Me contaban también que las criaturas

del mundo son para nuestro bien,

que había que protegerlas y hoy

somos seres en peligro de extinción.

Me dijeron  que la patria era trabajo de todos

no solo de los héroes valientes en superlativo,

todos ellos oportunamente fallecidos

en gestas ejemplares y olvidadas,

que para vivir el patriotismo tenías

que desfilar o estar en Tacna.

Nos contaron  también que la verdad nos haría libres,

mas no dijeron que nos costaría la vida  

y que la verdad sería solo estadística.

Casi nunca se hace lo que se quiere

y lo que se puede,  es poco,

aunque tengas trece años y los rascacielos

no te dejen ver el firmamento

y descubras  por la tablet los colores  del campo,

y  en juegos te enseñen a dejar todo en ruinas,

y aunque ya no podamos entre otras acciones

nadar en la piscina hasta agotarnos en la fogata

ni salir de caminata a donde solo valientes llegan

y te digan que el honor y la dignidad tienen precio

descolorido, en la bolsa mordazmente llamada de valores,

y los vecinos se incomoden cada vez que suena tu guitarra,

y se pretenda romper la unidad del universo

como se quiebra la espalda del jornalero,

y aunque tengas pocos años, es preciso hablarte con evidencias

cuando tenía tu edad me enfrentaba como loco por lo que creía,

por eso tengo la costumbre de no quedarme callado

ni dar muerte al alma con boca mentirosa, por eso

afronto con la mirada firme y los ojos claros,

aunque  muera de dolor  y espere justicia mas allá de ella,

prefiero llorar a ser desleal, es mejor llorar que traicionarse,

el pensamiento es una chispa que nace del latido de nuestro corazón

nadie puede hacernos libres, nadie más que nosotros mismos

entonces, y solo entonces, lo que hagamos será justo  y cierto.



Huesos púrpuras

Mujer tu nombre es el amor, rosa de fuego en la noche gélida de los andes, mi necesidad un cuerpo  que descubre sus misterios,  eres ...