miércoles, 31 de diciembre de 2014

La gota del rocío









Soy, como el hombre




que al ver la humareda




se intuye  lumbre,
cuece, abriga, tuesta,
ahuma, calienta,




y se asume ceniza,



que al verse en tus ojos




se acepta humano,




como el universo




aunque prójimo,





y muere naciendo,




entre tanto agoniza




en la aridez sin recuerdos




ni olvidos, ni simulacros.





Hasta que corto la oscuridad




con el filo del que remonto,




soy, como la criatura




que por fin se sabe soberano,




del aligerar,  del levántate,


sopla con el infinito y conmigo,


migra polen con el viento 


al huerto lejano



de jirones y eguzkilores,


aprecia animado


el amarillo azul firmamento,


y ama, ama hasta la saturación.


hasta la suturación,


hasta ver en la gota del rocío


la fiesta de la poesía.






























domingo, 28 de diciembre de 2014

El relámpago de tu vida


Mis manos no te encarcelan


y las tuyas me liberan


con el relámpago de tu vida.


Hoy no sé si es domingo,


aunque eres mañana


asomando por la ventana,

con el cielo y el sol desprendido.

Tus ojos penetraron,

sin que los ilustrara


y hallé un lugar donde el salario


no es el temor, ni el usuario

un poeta descarnado,

donde el origen quedó sin titubeos.

Los relojes no marcaron nuestros pulsos,


ni la salobridad cubrió los cuerpos.


Hicimos un espacio donde habita


la hogaza sin zozobra,

 somos el jugo de la vid

destilada gota a gota

sin atenuantes ni ocasos.





















































viernes, 26 de diciembre de 2014

Laztana




Una manera de no existir

es hallarse sin ti,

sin que tú seas quien espante

la densa noche,

con tus pechos sensibles

y toda esa túnica rosada

de preciosa honestidad.

Sin que atravieses el sur


con esa procedencia azul,

que hace posible,

la única coincidencia

entre yo mismo y la cabalgata

de tu mirada cobalto,

que trasciende la niebla


y el asfalto de papel.

El no ser, el no existir

debe ser como quedarse


sin tus manos iridiscentes,

que se atreven como los

pétalos de las rosas a expandirse,

o sin ese empuje repentino apremiante

de saber  la vida,

agua de manantial, andanada laztana,

ahora lo sabes con exactitud,


las flores de mi jardín

con las que puedes jugar

son porque tú eres

y me digo a mí mismo, 

como lo conjuguemos

somos amor.


















miércoles, 24 de diciembre de 2014

Amor arcoiris





El pasado me concedió huellas,

en el canto del río que parte es dos

las altas montañas nevadas.

Una repentina escapada de quien

me mira en el espejo,

deshace los espectros que obstaculizan,

y me tiendo en el aire elásticos

de la intemperie de tu mirada.

Como de rápido va el río

vamos al ritmo de él


en esa dinámica de cielo movible,

aclamación húmeda que mana

lanzando nuestros temblequeos.

Amada, no sólo son míos

esta piel exigente de tu boca,


o la sal contenidas en las gotas

que resbalan por tu faz,

sino tu diciembre, tu clemencia

tu estimulante ingenio.


Vamos que eso no es todo

hay algo que preciso


reconocer como mío,

la pertenencia de las coincidencias,

que ya tejidas nos envuelven

como regalitos navideños.

Nuestro amor no es como tal o cual

ni siquiera  platónico.

Nuestro amor es arco iris,

necesita de una tormenta

y un rayito de sol,

para broncear la uva,

para aclarar nuestros ojos,

donde sin ayuda nos miramos.




































martes, 23 de diciembre de 2014

Azul Terciopelo






No importa


cuán fuertes y desmedidos

soplen los vientos.

No se apagarán las estrellas,

no se apagarán, 

seguirán danzando en tus ojos,


en el universo de tu mirada

y en mí,  como  linternas

que desde la profunda oscuridad 

me llevan hacia ti.

No podrán desaparecer,

no desaparecerán los brotes

de tu esencia en los que me sujeto. 

podrá quizás ocultarte la neblina,

mundana y citadina,

pero no podrá cerrar

aquella puerta por la que ambos

salimos a conocer el amor. 

No es como lo digo,

es como sientes que lo digo,

que se prolonga total la ternura,

y mi vida se pigmenta

de festivo nuevo,

sucede, que nos faltan momentos.

Aquellos nunca nos desbordan.

Desde la noche, me alcé

a tu talle limpio,

como va la red al cardumen.

oliendo a sal, sabiendo a sol

y a pescado cocido,

a piel curtida, sudando a mar

Me erguí para habitar a tu

costado y no de otro modo,

me elevé desde el abismo,

azul terciopelo, hasta tu contento,


amada mía, yo tengo

un compromiso de por vida

con ambos y  es amor.















































Huesos púrpuras

Mujer tu nombre es el amor, rosa de fuego en la noche gélida de los andes, mi necesidad un cuerpo  que descubre sus misterios,  eres ...