domingo, 31 de mayo de 2015

Jengibre y laurel



Te quiero ahora más 

que hace dos instantes,

más que los madrugados 

compradores de lunes,

más que los pechos 

exhalantes de silbidos roncos

y que un chal enrrollado 

en la cintura de dos bicordes, 

de silencios y arremetidas simultaneas,

te quiero más que la delgadez 

surcada por venas,

más que el cónsul 

a sus requerimientos familiares,

más que la automática 

insistencia que nos lleva a nada.

Te quiero cuando dejas 

a tus labios ser alcanzados,

como los olores caminantes 

de jengibre y laurel,

te quiero más 

que las diferencias 

entre unos y otros,

más que la afirmación 

y la negación coincidente,

mas que un pellizco 

a la dialéctica de algodón de azucar,

aún falta que te quiera más, mucho más,

como el campesino 

a sus sembríos de manos y sueños,

como la tierra sedienta 

a que se desprenda en gotas el cielo,

mucho más que el águila

 a su eterno airoso vuelo,

más que a mis figurillas literarias 

y a las de otros,

más que a la existencia eventual 

de la música de madera

y la luna de cristal,

te quiero más que a las cicatrices 

sobre la piel del tiempo,

más que la tierra 

a sus trópicos y elípticas imaginarias,

más que a una fruta 

y a un puñado de almendras,

más que un vaso de vino 

en un crepúsculo invertido,

más que descubrir el universo 

a través de libros,

más que entregar un misterio 

y evaporar un hechizo.

Te quiero más que al dominante 

afan de imponer pareceres,

y convicciones, 

más que al cutis curtido 

y al nabo incurtido.

te quiero como el mar a sus burbujas, 

imponiendo el ritmo

con esas caderas de fluído 

y tus ojos de curiosidad. 

Te quiero con ese minúsculo

pedazo de pulpa que se dedujo de la tierra

con ese soplo caliente e inmenso

que asciende desde la superficie,

te quiero como el soberano clamor 

del pueblo translúcido en cada héroe.

 

  

 





 

 



 





jueves, 28 de mayo de 2015

Obertura terraquea



 En el compás decimo sexto

de la obertura,

llega al final otra historia,

parecía el colmo de la renuncia,

azul pálida como el sabor

del viento que desciende del norte. 

Aunque ella continua sonando,

incinerándose con el sol, de sol mayor,

busco el cariño de la, a veces,

repentina inspiración,

se detiene sobre una hoja

oscilante,

contemplo sin decir nada

la mano sinsabor repleta de otoño,

mi esencia se exfolia, como el ponciano,

como el trigo retira el hambre.

El beso decidido a irse

eleva su rostro de parapeto

donde los higos pasajeros

se muerden con la boca cerrada,

con mis brazos circundo

los pasos tempranos, amarillos,

un corazón fresco, tímido sacude mi pecho,

las seis de la mañana de un reloj sin tiempo

incluido en mi propia existencia,

expropia un respiro de los mundos paralelos,

el suelo se volvía a cerrar conmigo dentro,

enredando el destino al terminar la calle,

encargo mi retorno para sentir

el aroma de las flores rociadas

por los dedos de la aurora,

mis oídos perciben el tanteo del resplandor

repleto de carcajadas,

el inmenso planeta es una gota de agua,

la tierra coge un puñado de cereal flameado

por el vuelo del halcón

y lo aloja en mi boca sedienta 

de lo que ahora eres.



















 









 

 


lunes, 25 de mayo de 2015

Artesanía del amor




Tengo en la laringe 

las dos consonantes

y la vocal 

de este sol tibio que se asfixia

por el fin de semana largo 

de otoño y sin ti,

como en la lengua tengo, 

el sabor de un grito apagado

por mariposas 

que no quieren pintar sus colores fuera,

y se acurrucan en un verso sin duración

a la espera de verte salir por la mañana.

Tengo en el estómago 

una fábrica de notas

que de puntillas bailan la melodía

de sabernos cualquier día volando 

contra corriente, 

casi frente a frente 

el uno del otro, 

pregonando la delicada

calidad de la artesanía 

que significa amarnos.

Tengo en los genitales 

la ruta Lima, Chosica,

un periplo por Europa 

con todos sus euros

que cascan con sus dientes de tulipanes,
 
la sinfonía caída 

sin perder el equilibrio.

Y el puro deseo de saberme dentro.

Tengo en los riñones 

una piedra para mi iglesia,

que estalla con resplandor 

e instaura una rosa.

El teorema del mar que resta, 

luego simplifica,

a una sola pizca de sal ultra violeta 

que besa el suelo

y enteramente retorna a ser 

y a no ser ausencia,

Tengo en los pies 

mi nombre que pronuncia la tierra

para asirme a ella 

cuando decido erguirme

ante la magnética espuma de tu mirada,
 
que trae el infinito olor a mar, 

tan cercano

que se disemina 

en todas las venas y vasos capilares,

para destruir el castillo de furia y albura.

Tengo la seguridad en las manos 

de una joven carcajada,

que como una red, pesca, 

el océano escurridizo

del inmejorable y acorralado cariño.











   





 

 









miércoles, 20 de mayo de 2015

Todo es para que seamos



La noche escribe su sueño

en mis ganas de estar despierto,

si despierto

en tus ojos de trayecto,

de ímpetu diáfano,

de veintiuno de mayo.

Ágil como el viento

remontas la semana 

y no hay mano

que te detenga, que te atrape.

La neblina desdibuja los cerros,

el frío trepa desde el suelo,

gotean un tanto la nariz.

Amada, mi bien amada

eres el aroma de la hogaza

amasada por las manos

del universo

que recién sale del horno

humeante.

la leche tibía que María

trae en sus contenedores

que carga la burra, 

El naranjal colmado de otoño,

la mesa caliente,

el vaho de la ventana,

el violín bajo la piel,

un coco de luna llena,

la encendida luz meridiana,

en tú caricia inmovilizo el tiempo,

con ese apretón se licua el cielo,

llueven mariposas desde el piso

y el día va y viene entre las nubes

esculpidas por la mano de la poesía

sabedora de lo que reclama la arena,

el árbol de la vida susurra,

todo es para seamos.







  
















Gajo de amor



Un gajo de amor 

vestida de mujer

o de ostras tiernas 

o de rosa silvestre,

o de mano tendida 

como gotas sobre la sustancia,

el vasto verde y el inmenso océano.

De agua que limpia la mirada,

de sonrisa colmada de mansedumbre

de brazos extendidos de transigencia,

de pasos silenciosos que no sujetan palabras,

de una intacta mañana de besos áureos.

Un gajo de amor 

brincando sobre los objetos,
 
sobre la amanecida

de sangre que alimenta el desconsuelo

sobre la "oscuridad abajo" 

 sobre ese conjunto de agonías,

sobre ese débil corazón de cristal,

sobre la media noche solitaria.

Ese gajo de amor 

que no acepta el dolor

que contiene aceptar

lo que no debe de ser,

labios puestos sobre un chorro
 
congelante, sobre un sin fin 

de cuerpos sangrantes. 

Soy un gajo de amor

junto a otro gajo de amor,

que pilló el sol sobre la cama,

que no puede ni quiere

callar jamás, menos hoy,

soy un gajo de amor 

junto a otro cubierta de  mujer

de alas, de cielo, de origen,

con lápices en las manos

para firmar en la alborada

las iniciales de la gloria,

Amada ingente,

como el rayo que enciende,

calienta, despeja, pinta y suena el día,

Amada ingente

como la rosa cobalto inocente

que se libera de mi para ser de todos,

o de nadie, aunque es mi derrotero,

rumbo en mis venas,

gajo de chirimoya entre luces

entre nosotros, gajo de amor,

hemos dado todo por este pedacito,

mira mis ojos son alegres.
































viernes, 15 de mayo de 2015

Traéme a la vida



Tráeme a la vida

con el poder de tus entrañas.

Sí no fuera por esos ojos

pigmento del firmamento,

con fragancia de luna 

y hierba y greda,

que sabe a la eternidad,

a la ligereza del viento,

a los días y semanas donde

se anaranja la tarde y sube

con la suavidad de labios,

de pan, de viñedo, de amor, amor,

tráeme a la vida y luego solo luego,
 
produzcamos, descansa,

batállame, reposa,

ardor, crepita,

renueva fragancia

el sabor de cada verso,

llueve aguacero, garúa, 

confíname entusiasmo, 

enternécete,  desnúdame,

alcémonos hasta cursarnos,

llévame, tráete,

hamaquémonos

en el patio del fondo,

saltemos donde

nada hay por quebrarse,

súbeme, bájate,

instálate, absórveme,

silénciame, devuélvete,

mi corazón tiene tus besos,

y los sueños del bosque,

envuélvete, lígame,

lléname,conjúgate

desatínate, lávame,

toquemos las campanas

de la noche suelta,

debilítame, fortalécete,

rodemos cuesta arriba

hiriendo las calles vacías,


destíname, libérate, 

ilumíname, resplandece,

tómame, suéltate,

transfórmame, tócate,

comprendo haber encontrado,

tierra, elijamos donde,

siénteme, consiéntete

conciérneme hasta

el ocaso hasta el alba

hasta que no exista medida,

hasta extraviar la cordura

sonríeme, apréndete,

mírate en los ojos

de nuestra infancia,

alégrate, acompáñame,

desde los píes hasta

las estrellas ensortijadas,

encontrémonos,

con las manos suavecitas, 

compréndeme, hállate,

conquístame, conquístate

respírate, muéreme,

créame, desbaratémonos,

despréciame, valórate,

escucha el susurro

por la entrecerrada bruma

de las hojas hormigueantes,

incita, sustento aromático,

sentémonos a la mesa.

Acurruquémonos y luego


solo luego existamos para el mundo.







Pd.  Con el amor que me da la vida para mi pedacito de cielo

 










  





 






miércoles, 13 de mayo de 2015

Pupilas oceánicas



Me descubriste con tus ojos

y en esas pupilas oceánicas

me animé a enrumbar a ese yo 

que como espejo reflejabas,

nunca tan cerca como adentro,

nunca tan lejos lodo áureo,

en mi prudencia te presiento a gritos,

concepto de conceptos

claridad cernida, silencios,

el mismo aroma intenso, penetrante,

de cuando en vez un ave titilante,

destreza- avizora, agua- tierra
 
hay una vida para que no tardes,

aunque pueda que sean miles

de gotas de parafina rojo otoñal.

En esta vida es que nos localizamos.

No olvides las ofrendas del universo

violín de prado volador,

en tus palabras se dan nuevos mundos,

y en la piel de tus manos se calienta

el firmamento, matorral de aguaymanto,


de todos los defectos que hallo

que cuentes conmigo sobresale,

y el próximo improvisar,

aquí en este escueto palpitar

estás como jamás y como siempre,

al lado, arriba, abajo no interesa,

estás como jamás y como siempre. 

 

 

 












martes, 12 de mayo de 2015

Tejiendo horas



La vida besa como sabes besar

roca reciente manantial de altura,

mi universo son tus ojos y yo

una señal canela en ellos.

El amor me entraña

porque en él ardo y reposo.

Ternura, con el indice extendido 

impulsa del ombligo a la luna colmada,

y con tu risa alumbra la mañana.
El espacio donde ando es tu afán,

y el mejor de mis errores

es haberte distinguido,
mi superficie tus caderas,

montes, aroma de pradera 

donde canto, escribo, anhelo
 
entre las caricias que no se han exigido. 

Agrieta con el relámpago de tu corazón

la lúgubre miel de mi tierra,

y con los hilos castaño de tu pelo

tejamos las horas de un reloj

donde tu no duras sin mi 

y yo me hallo contigo.
















domingo, 10 de mayo de 2015

Amarte vivo



El cielo no tiene 

los ojos tan claros

como los tienes tú.

El cristal con que me ves

es el mismo 

con el que yo te miro,

nada más malo,

nada más bueno,

llama en los ojos,

botones saltando

robando un respiro,

la blusa se corre,

el recato ha caído,

se aparta, se muere.

mientras columpiamos

todo está de este lado,

noche de empeño,

manos de genio,

abrazos tan llenos

de cuerpos sin frenos,

nadie pide nada,

el frío ha cedido,

se gana el sentido,

el susto se olvida,

piernas de oliva,

la oración son risas

sin punto ni aparte,

avanzando a la costura

de lo que entregamos,

no hay vuelo mas libre,

que salir al encuentro,

fragancia entre pechos,

trayecto de luces

sonidos al aire,

a ese universo total
 
de las cosas que hacemos

no le falta amor, ni evidencias

ni tonalidades, ni secretos,

ni la canción de los sueños reales

de amarte estoy vivo.

de amarte estoy vivo.
































 

















lunes, 4 de mayo de 2015

Sed viva



Sí quisiera explicar,

es que no he entendido nada.

Todo está y eso me basta.

Con sus manos de urgencias

está la orquidea liberándome en el jardín

donde respiro su boca de almíbar,

un chubasco sacude los vocablos áureos

de la cabellera con pájaros y árboles,

por la ventana se cuela la luna llena,

ella está conteniendo un suspiro

que puede ser una carcajada

o quizás los labios cerrando un gemido.

Pueda que el tiempo separe 

lo que fui de lo que seré

o pueda que nos junte,

de hoy no me separa nadie.

El rumbo del corazón se sirve en mesas

con agua, con  piel, con delirio intuitivo

lo que soy he de ser 

aunque demande mas vida,

así quedo desnudo y completo.

Aún quiero ser de alguien,

quizás de ese modo sutíl, o de esa gracia, 

o de esa forma que hasta la aurora guarda.

entre tanto me tumbo bajo la orilla del cosmos,

tomo lo que me atañe, la garantía de una sed viva.




 
 

 

 



 





 

 

domingo, 3 de mayo de 2015

Estallido



Con mi indicio salpico todo este día

la oportunidad emprende y deshace,

su huella me roció la mañana

como estallido en campo de flores blancas,

somos prudentes como ineptos

cabalgando en fieras sin garras,

en olas de cristal se levantan la marea

la tierra abre sus puertas de violín mohído

cuando el reloj aliza los ojos

en sueños de bancas de madera.

Nos bañamos desnudos en plena 

luna llena con gotas de guirnaldas

caemos tumbados en la magia eterna,

avivamos juntos, juntos anhelamos.

Que el tiempo consuma y origine.

Ella, oh si ella es himen de luz de mayo,

es también ingenío vibrando en cada rayo

no es como la noche que anda sola,

es como la paloma, como el beso y el laurel

resurgimos en sus minuciosos luceros,

rotundo rojo-azul elástico fuego,

contener, descubrir, partir en dos

el día y la noche que resuena, es nuestra

la confianza, el término se esconde en su oquedas,

mientras descascaramos el silencio

con nuestras uñas de jazmines y llamas,

son nuestros los universos de ternura,

cada dedo celeste consigue moldear

el lodo claro de la verdad que arde

justo dentro del pecho.

 







   

   

 

 

  

 

viernes, 1 de mayo de 2015

Me voy que es lo mismo que me quedo



Me quedo, que es lo mismo que me voy

con mi estrellita prendida sobre el sueño-niño,

mis amaneceres donde se frenan los caminos,

mis cielos inhabituales, ciertos y sin patentes,

con mi parcela airosa que me separó del mundo,

me voy, que es lo mismo que me quedo

con mis ojos frente al mar transcribiendo 

el alfabeto del espumoso oleaje,

llenando el tiempo con leyendas, cantos, fluidos

y la experiencia de descubrirme solo,

sin la deuda de no haber dado ternura

me voy abarrotado de interés, con un sitio vacío    

con mi duración, mi cometido y mis compañeros

que se van conmigo en alientos y abrazos,

con las astillas mas punzantes, mi perplejidad

indigente, moribunda  y prematura

mi impaciencia, mis temores,  mis salidas y entradas,

mis descuidos. Me quedo con mi capitán,

el viejo corazón que arriba donde menos lo esperan,

con enfados, sonrisas, aciertos y tonterías,

me voy, que es igual que me quedo,

sentado bajo la sombra del árbol que yo mismo 

he sembrado con apegos y acordes menores

que los llevo en la guitarra de mi alma,

construida con las vísceras de mi carne

en la perspectiva sin tiempo ni espacio

con el rastro de donde encontrarme, 

cerca de los versos abandonados de la cigarra,

una mañana después de una noche luego de una tarde,

me voy que es igual que me quedo

recostado al borde de la ventana viendo

el sol crecer en el parque de mis desiertos,

resucitando todos los días a un muerto.









   



  









 

 



 

 


Animal penitente

 Mi amplia prisa entrega la magnitud de mi coraje. es claridad la lumbre y empacho la luna,  Escapo en dirección a la esencia m...